Sergio Contreras: «El Cambio».

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Thomas Kuhn, escribió en su libro “La estructura de las revoluciones científicas” (1962), que existen dos tipos de ciencias: la ciencia normal, aquella que comprometidamente llevan a cabo los científicos, y aquella ciencia que podemos denominar revolucionaria, la cual acontece cuando ocurre algún cambio significativo, como lo fue la caída del muro de Berlín (9-Nov-1989), es decir, cuando acontece un cambio de paradigma.

 

Un cambio de paradigma afectará indefectiblemente a todo lo que conocemos, sea en el campo social, tecnológico, académico y en lo económico. Prueba de ello son las guerras, la violencia, la pobreza e inequidad social, la opresión y la libertad, etc. Los cambios en lo que conocemos como “nuestro mundo”, no han venido por generación espontánea, son el reflejo de la metamorfosis, entre la caverna y la postmodernidad. Una forma de navegar hacia mejores formas de organización social y económica.

 

Suiza, comienzos de los 80s:

 

En aquel entonces los suizos llevaban 6 décadas de liderazgo mundial como fabricantes de relojes. Y sabían mucho de este negocio, la experiencia en esta actividad era enorme. Durante todo ese tiempo también hicieron importantes invenciones tecnológicas, lo cual les otorgó fama internacional como grandes innovadores.

 

Los suizos eran brillantes en materia de relojería, que terminaron inventando el reloj de cuarzo: una tecnología que cambió para siempre la forma de hacer relojes en todo el mundo.

 

Pero cuando los inventores suizos mostraron el reloj de cuarzo a sus compatriotas fabricantes, fueron rotundamente rechazados. Puesto que el reloj de cuarzo no poseía cuerda, no tenía engranajes, ni piñón y menos agujas.

 

La tecnología del reloj de cuarzo contenía nuevas reglas de relojería (que definían el futuro de esa industria). No obstante, los paradigmas relojeros de los afamados fabricantes suizos les impidió ver “las oportunidades de negocio” que tenían en frente.

 

No supieron interpretar la señal de los nuevos tiempos y lo que representaba el reloj de cuarzo en su futuro, la industria relojera suiza colapsó casi completamente. En menos de 10 años las pérdidas fueron descomunales, más de 50 mil personas perdieron sus trabajos. Durante esos años, los relojes suizos pasaron de tener el 65% del mercado mundial a menos del 10%.

 

Por su parte, los relojeros japoneses pasaron de menos del 1% del mercado a más del 30%.

 

No tenían ni una fracción de la experiencia que tenían los suizos haciendo sus relojes, pero los relojeros japoneses estaban en ese momento cabalgando en la revolución mundial de la electrónica. Sus paradigmas les permitieron anticipar la fortuna escondida en la tecnología del reloj de cuarzo.

 

Convencidos de que el reloj de cuarzo no sería el futuro del negocio, los relojeros suizos tuvieron tal grado de ceguera que ni siquiera protegieron los derechos legales de su invención. Lo cual, fue aprovechado oportunamente por los empresarios japoneses.

 

Lecciones aprendidas de esta historia:

 

  • Ciertos paradigmas relojeros permitieron que los suizos fueran líderes en esa industria e inventaron el reloj de cuarzo.
  • Los mismos paradigmas relojeros también impidieron que los suizos se dieran cuenta de que habían inventado nuevas reglas tecnológicas y, con ellas, el futuro de la relojería.
  • Gracias a que sus paradigmas eran completamente diferentes, los japoneses pudieron ver el potencial del reloj de cuarzo y no desperdiciaron esa oportunidad.

 

No subestimes los cambios de paradigmas que pueden estar ocurriendo en el área de tu especialidad.

 

Sergio E. Contreras Peralta
Basado en el trabajo de Joel A. Barker – Paradigmas.

Xintec® | Compartiendo Experiencias | Septiembre 2020

Sergio Contreras: «El Cambio».

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